
''Me siento dispuesto a irme al Sur en busca del éxtasis ilimitado que se abre en vez de cerrarse como la droga. El éxtasis es ver las cosas desde un ángulo especial. Es la libertad momentánea de las exigencias de la carne temerosa, asustada, envejecida, picajosa. Tal vez encuentre en la ayahuasca lo que he estado buscando en la heroína, la yerba y la coca. Tal vez encuentre el chute definitivo.''
Yonqui, William Burroughs.
William Burroughs fue uno de los abanderados de la contracultura americana de los años 60, unida indisolublemente a los garitos de jazz decadentes, a las calles, a las putas y a lo sórdidoBurroughs ha sido el autor de obras tan marcianas como El almuerzo desnudo, o El Marica. Fue un personaje excesivo en todos los sentidos, quizás su mayor obsesión fue la del número 23. Al parecer, Burroughs conoció en un ferry a un tal capitán Clark, que le contó a Burroughs que navegar de una orilla a otra había sido su ocupación durante 23 años y que nunca había tenido un accidente. Ese mismo día el ferry naufragó muriendo él y todos los ocupantes. Esa misma noche, Burroughs oyó por la radio que un avión que volaba de Nueva York a Miami se había estrellado. El capitán del avión se apellidaba Clark y el vuelo era el número 23. Desde entonces, Burroughs incorporaría un personaje llamado capitán Clark en todas sus novelas, un personaje relacionado con la fatalidad y que tenía por obsesión el investigar el enigma del número 23. Es de mencionar, que en cierta ocasión, William quiso emular a Guillermo Tell disparando a una manzana situada sobre la cabeza de su esposa Joan. Lamentablemente, Joan terminó con un agujero mortal entre los ojos.Valga como muestra de su genial extravagancia, la oración alternativa que propuso para el Día de Acción de Gracias:
Yonqui, William Burroughs.
William Burroughs fue uno de los abanderados de la contracultura americana de los años 60, unida indisolublemente a los garitos de jazz decadentes, a las calles, a las putas y a lo sórdidoBurroughs ha sido el autor de obras tan marcianas como El almuerzo desnudo, o El Marica. Fue un personaje excesivo en todos los sentidos, quizás su mayor obsesión fue la del número 23. Al parecer, Burroughs conoció en un ferry a un tal capitán Clark, que le contó a Burroughs que navegar de una orilla a otra había sido su ocupación durante 23 años y que nunca había tenido un accidente. Ese mismo día el ferry naufragó muriendo él y todos los ocupantes. Esa misma noche, Burroughs oyó por la radio que un avión que volaba de Nueva York a Miami se había estrellado. El capitán del avión se apellidaba Clark y el vuelo era el número 23. Desde entonces, Burroughs incorporaría un personaje llamado capitán Clark en todas sus novelas, un personaje relacionado con la fatalidad y que tenía por obsesión el investigar el enigma del número 23. Es de mencionar, que en cierta ocasión, William quiso emular a Guillermo Tell disparando a una manzana situada sobre la cabeza de su esposa Joan. Lamentablemente, Joan terminó con un agujero mortal entre los ojos.Valga como muestra de su genial extravagancia, la oración alternativa que propuso para el Día de Acción de Gracias:
“Gracias por el pavo y las palomas mensajeras, destinados a ser cagados a través de las tripas de los americanos. Gracias por todo un continente que hemos asesinado y hemos envenenado.Gracias a los indios que nos proporcionan algo de peligro y de reto. Gracias por las grandes manadas de bisontes, por matarlos, sacarles la piel y dejar que se pudra.Gracias por los trofeos de lobos y coyotes.Gracias por el sueño americano, por divulgar y falsificar hasta que el fraude salga a la luz.Gracias por el Ku Kux Klan, por los policías que matan negros y se los apuntan en su cuenta, por las mujeres piadosas y decentes con sus caras mezquinas cansadas, amargadas y perversas.Gracias por las pegatinas que pongan Matar un maricón en nombre de Cristo.”
http://www.youtube.com/watch?v=KMbx1f43Y9A&feature=player_embedded
Enlace del vídeo de Jello Biafra, Jim Morrison, William Burroughs y Alice Cooper.











