
''Aun sigue cayendo la lluvia,los velos de la oscuridad envuelven los ennegrecidos árboles que, retorcidos por una oculta violencia se despojan de sus cansadas hojas y doblan sus ramas hacia la tierra gris de recias alas de pájaro.Entre las hierbas, las amapolas sangran antes de una gesticulada muerte y los pequeños conejos, nacidos muertos en trampas, permanecen inmóviles, como si estuvieran vigilando el silencio que rodea y amenaza con tragarse a todo aquel que escuchara.Pájaros mudos, cansados de repetir los terrores del ayer, se amontonan en cavidades de oscuros recodos, las cabezas se apartan de la muerte, un cisne negro flota invertido en un pequeño estanque en la gruta.Allí emerge de esta charca una tenue, sensual niebla que traza su camino ascendente para acariciar los pies de la estatua del mártir degollado cuya única hazaña fue morir demasiado pronto, y que no puede esperar a ser derrotado.La catarata de oscuridad se forma completa, la larga y negra noche comienza, sin embargo inmóvil al lado del lago, una mujer espera, inobservante ella se cree invisible, y sonríe débilmente a las lejanas campanas que anuncian la muerte con la silenciosa lluvia cayendo.''






No hay comentarios:
Publicar un comentario